La tasa de alfabetización de India asciende al 65%, pero sólo el 54% de las mujeres saben leer y escribir. Las tasas de abandono escolar aumentaron en los últimos cinco años, y son superiores en el caso de las niñas. Sólo el 43,6% de las niñas están inscritas en la escuela primaria, de las cuales sólo el 40,1% continúan a la escuela secundaria. Las diferencias entre las niñas del medio rural y del medio urbano, y entre dalits, adivasis y otras minorías, también son profundas.
El gasto público destinado a la educación cayó del máximo de 4,4% del PBI alcanzado al 2,75% en 1998-99. La educación primaria aún no es gratuita ni obligatoria, a pesar de la 93ª enmienda de la constitución y la decisión de la Corte Suprema de 1993 que declaró a la educación un derecho fundamental de niños y niñas entre seis y 14 años de edad. El gasto actual destinado a la educación primaria está en el entorno de 1,5% del PBI, por lo cual para cumplir las obligaciones constitucionales debería aumentarse al 2,8% del PBI.
En la última década el Estado se retiró gradualmente de la educación, especialmente de la educación superior, que históricamente estuvo bajo control estatal. El Estado dejó las universidades a su suerte y en algunos casos permitió que recurrieran a la financiación privada.
El incremento de los costos subsiguiente hace que la educación superior sea casi totalmente inaccesible para los grupos marginados, aunque diversas disposiciones legislativas han procurado mejorar ese acceso.