En 2001 se abrieron dos pozos de agua potable. Tanto para el suministro de agua para el consumo del proyecto Ashabari, como para proporcionar agua potable a los habitantes del pueblo de Zora Dokan.
Uno de los principales problemas detectados en el dispensario era el de las enfermedades relacionadas con el agua y los alimentos contaminados. En la zona no existía agua potable, lo que a menudo los hacía enfermar. Por si esto fuera poco, las aguas subterráneas del golfo de Bengala contienen altos índices de hierro y arsénico. La empresa Guipuzcoana Angulas Aguinaga, S.A. nos dio su apoyo para proporcionar a estas gentes un bien tan imprescindible para la vida.
Para salvar el obstáculo de las aguas contaminadas, el pozo se excavó a 220 metros, y todo el proceso fue artesanal. La técnica se describió en el boletín de agosto 2001: "Pozos de agua potable, en marcha."